Descúbrelo en segundos buscando entre nuestros alimentos.
Saber si puedes compartir un trozo de tu comida con tu perro es una duda muy común entre quienes buscan cuidar la salud de sus mascotas. Aunque muchos alimentos humanos aportan vitaminas, minerales y fibra muy beneficiosos para la dieta canina, otros pueden causar malestar digestivo o incluso resultar altamente tóxicos.
En esta guía interactiva encontrarás un catálogo completo de alimentos humanos analizados individualmente por nuestro equipo. Explora las distintas categorías o utiliza el buscador para comprobar al instante si un ingrediente es seguro, en qué cantidades ofrecérselo a tu perro y cuáles son las precauciones que debes tener en cuenta antes de dárselo.
Frutas para perros: cuáles son seguras y cómo ofrecerlas
Las frutas pueden ser un excelente snack natural, refrescante y bajo en calorías para los perros, especialmente durante los meses calurosos o como premio en el adiestramiento. Aportan antioxidantes, agua y vitaminas esenciales; sin embargo, no todas las frutas son aptas ni todas las partes de una fruta son seguras.
Consulta la lista a continuación para descubrir qué frutas puede comer tu perro, cómo prepararlas correctamente (sin semillas ni huesos) y cuáles están estrictamente prohibidas:
Recomendaciones clave sobre las frutas en la dieta canina
Recuerda que las frutas contienen azúcares naturales (fructosa), por lo que siempre deben ofrecerse con moderación y representar máximo el 10% de las calorías diarias de tu perro. Lávalas bien, retira siempre la piel dura, las pepitas y los huesos antes de dárselas, e introdúcelas de forma gradual para comprobar que las digiere sin problemas.
Verduras y hortalizas para perros: beneficios y formas de cocinado
Las verduras y hortalizas aportan una gran cantidad de fibra, minerales y nutrientes esenciales que favorecen el tránsito intestinal y la salud general de tu perro. Aunque los perros son carnívoros facultativos y su dieta principal debe basarse en proteínas, añadir ciertas verduras a su rutina es una forma saludable de enriquecer su alimentación.
A continuación, haz clic en cada verdura para conocer si es mejor dársela cruda o cocida, qué porción es adecuada según su tamaño y cuáles debes evitar a toda costa:




















